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Repetición de patrones, colocar el trípode en el mismo lugar que otros, coleccionar las mismas imágenes… Algo estamos haciendo mal…ciertamente.
Leo dos opiniones al respecto de dos grandes fotógrafos, casi realizadas a la vez, que nos van alertando.
Para reflexionar… (y ser más creativos).
Depesca_Miguel A. Peláez
(Quería dejarlo aquí, en mi blog, para volver a esta entrada de vez en cuando. El primero que debe reflexionar soy yo…)

 

Clorofila en el Hayedo-TEMA 4-Rabelia

Refugio. Sala de estar. Parque temático.

Cargador de baterías. Gymnasio verde. Zona de relajación.

Laboratorio. Turismo sostenible. Regulador climático.

Pantalla de plasma. Sonido en estéreo. Alta definición.

Terreno biodegradable. Observatorio natural. Campo científico.

 Clorofila en el hayedo. Primaveral explosión.

Waiting for the Light” es el título de un libro de fotografía realizado por David Noton (fotógrafo profesional con gran experiencia en la fotografía de paisaje) que leí hace mucho tiempo.

Castillo Eilean Donan

Castillo Eilean Donan

Yo no sabía qué era eso de “esperar la luz” hasta que en un viaje a Escocia detuvimos nuestras prisas frente al castillo Eilean Donan, a la espera de que cayera la tarde y la luz fuera más dulce para la fotografía. He de reconocer que aquello me gustó mucho. La sensación de detenerse frente a un motivo con la paciencia y el deleite de todo lo que nos rodeaba me llamó poderosamente la atención y comprendí que debía buscarla con mayor frecuencia abandonando la fotografía rápida que tanto practicaba (pequeños pasos y aprendizajes que nos ofrece el recorrido fotográfico).

Miguel A. Peláez_3006 Miguel A. Peláez_2-3

Desde entonces soy un enamorado de las esperas de luz. Plantar el trípode en algún punto de la costa, con el encuadre ya preparado, abandonándome pacientemente a que caiga la tarde me hace sentir como un pescador que lanza su caña, mientras se sienta relajadamente a observar todo su entorno… En estas situaciones me viene, en ocasiones, el mensaje “Waiting for the light” y me entra una leve sonrisa cuando recuerdo de dónde me viene. Miguel A. Peláez_4843

Eso sí, cuando llegan las luces ya no hay tiempo para el relax y una cierta inquietud vuelve a recorrer el cuerpo inyectándote las prisas por querer atraparlas con acierto…

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Por cierto, aquí tienes una referencia de aquel libro:

http://www.davidnoton.com/product/3/Waiting_for_the_Light

Otro año más (y ya van cinco), las rutas de montaña de la semana pirenaica volvieron a merecer la pena.

En esta ocasión todas transcurrieron por el valle de Benasque, con fuertes desniveles, largas subidas y descensos, alta montaña y paisajes deslumbrantes.

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Fotográficamente hablando, únicamente realicé imágenes sencillas y para el recuerdo. El año pasado abandoné, al tercer día, la cámara réflex para saborear la ligereza de no llevar más que una compacta. Las sensaciones fueron tan buenas que este año la dejé definitivamente en casa. De esta forma he recurrido a la compacta para terminar llevándome imágenes rápidas. Es lo que hay: o montaña en grupo, o fotografía… todo no se puede.

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Ganas tengo de subir a la montaña y pernoctar con el equipo fotográfico, como hice el año pasado (aunque sea muy cerca de casa).

Ya se verá.

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En la mitología cántabra los Trentis son los duendes traviesos de los bosques. Van vestidos con hojas, musgo y raíces, pasando totalmente desapercibidos, por eso no se les ve cuando entras en los hayedos.

Son seres muy revoltosos: se suelen ocultar entre los bardales para poder tirar de las sayas y pellizcar las pantorrillas a las muchachas, saliendo después corriendo.

Aunque son bromistas también saben ayudar a los hombres sin que nos demos ni cuenta: auxilian a los pastores a encontrar su ganado tras la tormenta y ayudan a las viejas que no pueden valerse por si mismas.

Durante el invierno se sabe que duermen al abrigo de las torcas, pero en primavera y verano lo hacen bajo la frescura de las hayas.

Si vas por el Hayedo de la Cotorra abre bien los ojos, pues sé muy bien que allí habitan. Aunque no los ví físicamente, durante mi visita fotográfica los intuí perfectamente entre la oscuridad de los árboles. Sé que me observaban mientras “cazaba imágenes” con mi trípode en la mano y el equipo a la espalda.

Tomé esta fotografía para enseñar y certificar al mundo la pictórica morada de estos duendes… Os invito a visitar estos lugares por si alguno de estos duendes se decide finalmente a conversar con cualquiera de nosotros. Si esto ocurriera os prometo que ya nunca dejaréis de caminar por nuestros magníficos hayedos. ¡Mirad con paciencia entre las sombras!.

Santuario de Montesclaros (Cantabria), sábado, 8 de la tarde. Se terminó el concurso. He llegado aquí con un poco de antelación a la tercera entrega de premios del concurso fotográfico “Cazador de Imágenes” organizado por la Asociación de Desarrollo Territorial Campoo-Los Valles. Digo la tercera porque a lo largo de este fin de semana se está realizando un acto de entrega para cada una de las categorías del concurso, todas ellas en lugares diferentes (algunos emblemáticos) del Sur de Cantabria y Alto Besaya. ¡Un proyecto algo complejo y ambicioso pero no por ello menos interesante!.

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El lema del concurso me resultó atractivo desde que lo ví por primera vez: ¡Feria del Cazador de imágenes!. Sonaba magnífico;  era un precioso nombre, la verdad. Tras leer las bases decidí participar si conseguía algo de tiempo. Por un lado se abordaban temáticas de naturaleza, que es lo que más me gusta fotografiar; por otro, se daba en un lugar de Cantabria muy desconocido para mí pero que me atrae muy especialmente desde hace algún tiempo (Sur de Cantabria y Alto Besaya). Unos premios interesantes y, sobre todo, las ganas de internarme por lugares nuevos se sumaron a aquella primera impresión. De esta forma me “obligaría”, de algún modo, a cambiar de escenarios fotográficos para visitar aquellas zonas menos visitadas.

Making of (1)  Documentación en casa

Making of (1)
Documentación en casa

Escribo estas primeras letras en el coche mientras cae la tarde, la música me acompaña y la relajación me abraza. En estos dos últimos días he dormido muy poco pues he recorrido bastantes kilómetros buscando localizaciones, encuadres y luces que pudieran ofrecer alguna imagen interesante para las dos últimas categorías (estas fotografías necesariamente debían estar realizadas en estos días, a modo de maratón fotográfico).

Making Of (2)  Buscando localizaciones y ejemplos

Making Of (2)
Buscando localizaciones y ejemplos

Mientras estoy aquí solo, en este maravilloso lugar, me da por reflexionar (y escribir, no sé por qué) lo que fue para mí el concurso, una vez finalizado. Ya desde el principio mi mayor interés y motivación residía, como mencionaba antes, en las ganas de abandonar los mismos lugares de siempre para intentar descubrir y visitar otros nuevos. Buscar información previa por internet, ver mapas, rutas, accesos, horas del día y  lugares, para terminar de imaginarme allí con la cámara era lo más parecido a ser un buscador de tesoros, un divertido juego a lo “Indiana Jones” en búsqueda de nuevas aventuras. La gran ilusión de descubrir por uno mismo estas ubicaciones, salir a fotografiar y poder saborear in situ lo que desde casa intuía entre mapas, era ya una motivación más que suficiente e interesante.

Making Of (3)  Utilizando Google Earth

Making Of (3)
Utilizando Google Earth

Tras buscar posibles localizaciones llegaba el tiempo de imaginar ideas y pensar fotografías para llevarlas a cabo. En otras ocasiones se trataría de, una vez en el lugar, ser flexible  exprimiendo las posibilidades fotográficas del mismo. Las distintas categorías ofrecían diversas opciones en estos planteamientos iniciales.

Luego vendrían los intentos de escapadas. Buscar los ratos libres para coger el coche, poner la música y salir a la caza fotográfica. Caminar, adentrarse, investigar, recorrer, detenerse, mirar, buscar, deleitarse, escuchar, oler, sentir, fotografiar, imaginar, admirar, volver… Lo reconozco, esta es la fase que más me gusta. ¡Cada día me doy más cuenta de lo mucho que disfruto al aire libre!. Una inversión en sana felicidad y divertimento…

Tras varias salidas, 960 kms contabilizados en ellas desde mi casa y algún día completo dedicado al concurso, conseguí algún resultado satisfactorio (al menos para mí) y otros que no lo fueron tanto desde mi punto de vista. Pero en general finalicé bastante satisfecho por el esfuerzo, las visitas y los ratos vividos…

Making Of (4) Descansando en Polientes

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Descansando en Polientes

Ya se terminó. El concurso me ha encantado, sobre todo, por cómo me he sentido fotografiando. Esta tarde abandoné la ropa de faena y el equipo quedó descansando en casa. Toca disfrutar, relajarse y saborear los actos de entrega, con sus charlas y proyecciones. Estoy muy contento por haber disfrutado así.

Reflexiono sobre todo esto y sinceramente, y antes de entrar a la entrega, he de reconocer que los premios ya me dan igual. Me siento felizmente recompensado por toda la vivencia de haber podido descubrir, pasear y fotografiar nuevos lugares, campos, rocas, patrimonio y hayedos… ¡Todavía escucho el viento ventear las copas de las hayas mientras las pajarillos del bosque añadían el hilo musical a mis caminatas por las cuestas y hojarascas, con el trípode al hombro y mi equipo a la espalda!. ¡Todavía tengo la mirada de aquel ciervo observándome a unos metros de mí y huyendo finalmente detrás de su compañero al sentir mi inesperada presencia!. ¡Todavía siento la paz que me ofrecían las orquídeas a ras del suelo para deleitarme con sus detalles, sin las prisas del reloj o las obligaciones del día a día!. ¡Tengo aún en la cabeza la imagen de aquel zorro que durante la noche caminaba hacia mi linterna hasta que su sorpresa le hizo retornar rápidamente al nocturno bosque!. ¡Todavía escucho el manar del agua por riachuelos y piedras y me recuerdo sentado en sus orillas como queriendo detener el tiempo!. ¡Todavía saboreo los descansos del bocata al aire libre al pie de las rocas horadadas y su historia en mi cabeza!. ¡Aún recuerdo el manto de estrellas cubriendo mi saco de dormir al pie del coche, acompañado solo por la brisa del viento, a la espera de unas luces que finalmente no surgieron…!

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Me siento ya felizmente galardonado, la verdad. Relajado y recompensado por todo el proceso y por cómo lo he disfrutado. No sé si este ligero entusiasmo se transmite a las imágenes presentadas pero de lo que no hay duda es que sin él sería más difícil conseguir ciertos logros (para esta o cualquier faceta de nuestra vida, ciertamente).

Estar al aire libre, en la naturaleza y con la cámara, es realmente maravilloso. Y es que hay cosas que hoy en día, la verdad y al menos para mí, no tienen precio…

Feria del Cazador de Imágenes,  Junio 2014.

Organizado por Asociación de Desarrollo Territorial Campoo-Los Valles, para la promoción del  Sur de Cantabria y el Alto Besaya.

¡No dejes de visitar estas marcas!

¡No dejes de adentrarte por estas tierras!

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http://surdecantabria.es/

https://www.facebook.com/surdecantabria

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http://altobesaya.es/

https://www.facebook.com/AltoBesaya

 

 

 

 

 

10150698_900872829939171_5930080887260728697_nAyer tuve la oportunidad de asistir a la presentación del proyecto “Costa Quebrada, Parque Geológico” impulsado fundamentalmente por el Grupo por la Recuperación de Costa Quebrada.  El acto desarrollado en el Ateneo supuso otro llamamiento público para promover la reflexión y divulgación de esta maravillosa franja costera desde el punto de vista científico, educativo y recreativo, al estilo de lo realizado en otros lugares de la geografía española (Muja en Asturias, Geoparkea de la Costa Vasca).

Como usuario activo de esta zona, gran amante y buen conocedor de sus paisajes no pude faltar a la cita y he de reconocer que me ilusionó ver el esfuerzo por conservar, todavía con mayor énfasis, la naturaleza y biodiversidad de nuestra Costa Quebrada.

Sinceramente creo que la carrera por conseguir el reconocimiento como “Parque Geológico” debería ser ya imparable siendo cuestión de tiempo el que, finalmente, se produzca. Si nuestros políticos fuesen inteligentes no perderán la oportunidad que se les está brindando de aprovechar, con un coste mínimo, tanta riqueza paisajística y geológica.

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Desde aquí espero y deseo que el proceso sea fácil para sus gestores e impulsores y sobre todo, que se vayan ejecutando las acciones pertinentes con el menor impacto posible para el entorno, sus habitantes, usuarios y agentes implicados.

¡En esta carrera todos participamos!. Al final se trata de mejorar nuestro mundo utilizando un cierto sentido común para evitar, de nuevo, los atentados medioambientales a los que estamos, desgraciadamente, acostumbrados…

_DSC8143-EditGracias a todas las personas que van poniendo su granito de arena para difundir la riqueza de este entorno y sobre todo a los impulsores de esta iniciativa por los esfuerzos a lo largo de estos últimos años a favor de su conservación.

Nos toca a los ciudadanos coger el testigo para saber vivir, cuidar y mostrar todos los valores que posee nuestra maravillosa Costa Quebrada.

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De meditación:

Si fotografiando detengo el tiempo…

¿Quiere decir que vivo más?

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De todos los lugares visitados en nuestro viaje a Islandia, creo que Jökulsárlón se lleva la palma en cuanto a impacto visual-sensitivo, al menos para mí. La culpa lo tiene internet, sin duda, porque son tantas las veces que hemos visto las majestuosas cascadas de este país que cuando llegas a ellas ya sabes más o menos lo que te puedes encontrar, sin que por ello dejen de ser realmente impactantes para nuestros sentidos, ¡menudas son!…

A pesar de haber visto algo de este glaciar, llegar a él me impactó muy especialmente, quizás por lo repentino y rápido de su aparición en la carretera, o quizás por la forma de “presentarnos” mutuamente, todavía no lo sé. Al llegar, el agua nos acompañó sin cesar ni un minuto pero la ausencia de gente, la calma, la falta de ruido y ese silencio que lo envolvía todo me hacía hablar incluso en tono bajo, como no queriendo despertar a un imaginario gigante habitante de aquellos hielos. Un glaciar maravilloso que llega al mar, hielos rotos, inquietos, moviéndose de aquí para allá, pequeñas aves sobrevolando o nadando entre el inmenso lugar, y el silencio guardándolo todo, ligeramente alterado por los susurros y el chisporreo de la lluvia que caía plomiza y sin cesar. Apenas una cafetería al otro lado y un pequeño aparcamiento sin asfaltar. Un espectáculo natural casi inalterado difícil de olvidar.

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Fotografiamos de dos en dos; mientras uno sujetaba el paragüas el otro disparaba a pulso. Malos encuadres, la lluvia imperturbable, sin un solo minuto de tregua, nubes sin volumen… He de confesar que estaba más a sentir todo aquel espectáculo que a llevarme una imagen memorable difícil de lograr con aquellas combinaciones. Disfrutamos como niños porque son momentos en los que la adrenalina baila por las venas, el corazón se agita y el tiempo acaba, irremediablemente, deteniéndose, contagiado por el congelado paisaje…

Definitivamente, no te quieres ir de allí.

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Una sopa pide quedarte ya caliente y bajo techo el resto del día pero tenemos que continuar. Visitamos la playa desde el coche con la esperanza de volver a pasar por este mismo lugar al día siguiente y tener mejor suerte, ya en el retorno de nuestro alojamiento más alejado del viaje.

Y llegamos por la mañana de regreso a la negra playa donde desembocan tantos y tantos cristales de hielo. El paisaje es lunar y muy diferente al nuestro, un paisaje nunca visto: arenas volcánicas, rastros blancos de las olas, diamantes naturales fragmentados por toda la playa, paz y silencio…De nuevo esa inquietud y esa alegría te recorre el cuerpo para dibujarnos una sonrisa en la cara, fiel reflejo de lo que se siente en estos lugares que no quisieras abandonar. La adrenalina te mueve de aquí para allá, todo lo quieres captar… Algo tienen de especial estas localizaciones cuando tantos fotógrafos y visitantes se detienen aquí desenfundando sus cámaras e inmortalizando estas negras arenas bañadas por el frío mar. Solo el tiempo nos pudo apremiar para abandonar tan bellísimo lugar regalándonos un maravilloso recuerdo que habitará por siempre en nosotros. ¡Belleza de lugar!.

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Ya en casa el arrepentimiento por no haber encontrado mejores encuadres nos embarga ligeramente, pesarosos por las malas luces o por no ejecutar técnicamente mejor aquellos momentos… Pero ya da igual. Con la excusa de la fotografía buscamos, en el fondo, inquietudes, sensaciones, vivencias, recuerdos… todo aquello que nos haga sentir más vivos y felices. En este rinconcito de la bellísima Islandia creo que supimos encontrar un trocito de todo esto. Jökulsárlón fue un lugar lleno de magia y enigmático, un lugar difícil de olvidar…

Organizado por la Asociación StelaFotográfica de Torrelavega se ha celebrado este fin de semana un taller de fotografía y procesado en Blanco y Negro impartido por el magnífico autor Gabriel Brau.

La duración del mismo me pareció un tanto excesiva a priori, para explicar una metodología de trabajo muy puntual, pero siempre es un placer escuchar a estos profesionales de gran bagaje, con un gran curriculum, muchos trabajos a sus espaldas y grandes experiencias que contar. Al final siempre suele faltar tiempo. Creo que es una gran ventaja tener tan cerca a estos autores; para ellos la fotografía lo es todo y contagiarte mínimamente de ese espíritu compensa gratamente la asistencia. Rapidamente se comprueba que han estudiado muchísimo y que siguen entusiasmados con su profesión a pesar de los años.

Durante la salida de campo por Torrelavega

Durante la salida de campo por Torrelavega

Las grandes explicaciones técnicas y de procesado resultaron, en ciertos momentos, bastantes densas pero no por ello menos interesantes pues en ocasiones nos sirvieron a los asistentes para “descubrir” o simplemente para “recordar” conocimientos nuevos o adquiridos. A mucha gente les ha servido para conocer mucho sobre el archivo digital, a otros para darnos cuenta de que hay muchas cosas detrás de una captura. Todo es bienvenido, sobre todo cuando en el taller está cargado de buen ambiente y mejores compañeros.

Gabriel Brau explicando conceptos

Gabriel Brau explicando conceptos

No entro a mencionar cosas puntuales de lo tratado en el curso. Reconozco que me quedo más con la visión de este fotógrafo, con su forma de trabajar y con su pasión, que con los apuntes técnicos y puntuales de su procesado. Al final se trata de conocer otros autores y nuevos discursos, un nuevo conjunto de oportunidades, para, entre todas estas nuevas bifurcaciones que van surgiendo, seguir conduciendo cada uno por la mejor carretera de nuestra afición fotográfica (con la gratitud que supone compartir coche en este maravilloso viaje).

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Quiero agradecer especialmente a la junta directiva de StelaFotográfica por el esfuerzo que supone traer a estos autores aquí. Muchas veces no sabemos valorar el trabajo de organización que hay detrás de un ponente. Ellos contactan, negocian, reciben, comparten su tiempo, preparan aulas, detalles, inconvenientes…etc. Justo es aplaudir a los compañeros que, con su esfuerzo e interés, van consolidando cierta trayectoria al grupo. A la larga, todos saldremos beneficiados.

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